Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2015

Relato-Reflexión - La Caleta

Un dia más pasa, un dia más que viene y otro que se va. Aquí estoy yo, otra vez sentado en la arena de la playa, en la orillita del mar. El sol está saliendo en el horizonte, su luz se refleja en las aguas del mar con su tranquila marea, sus olas que viene y que van y que traen con ellos el tenue murmullo del mar. La música sencilla que adorna una mañana bonita. Poco tiempo llevo viniendo a esta playa, apenas dos vistas le he hecho a lo largo de mi vida. Pocas visitas para que, sorprendentemente haya tenido en mí el efecto que ha tenido, jamás me imagine que me enamoraría de unos granos de arena y unas gotas de agua, de unas barcas y dos fortalezas. Dos enamorados que custodian un paisaje que me hace soñar. A mis espaldas esta la que llaman la Vieja de Occidente. Si Mesopotamia fue la cuna de la humanidad, Grecia la de la democracia, esta ciudad fue la cuna y el faro del arte. Como no se van a convertir sus habitantes en poetas año tras año si tienen ante ellos un paisaje como este, un …

Relato - El Lobo Solitario 2

Perdió la cuenta de los días, llevaba tanto tiempo rodeando el desierto que pensaba que no acabaría nunca. Sin saberlo el lobo pasó 4 días y 4 noches en aquel fatigoso viaje, evitando las eternas arenas pero no pudiendo evitar el infatigable calor del sol. Comenzaba a pensar que el feneco le había engañado.             El desierto era más duro de lo que pensaba. Durante el día hacía un calor abrasador y por la noche las temperaturas bajaban tanto que necesitaba alejarse para dormir. Desde luego era un lugar difícil para vivir, el lobo no quería ni pensar lo que debía ser vivir en aquel paraje lleno de arena. Ni siquiera viajaba por el desierto y sentía los efectos en su pelaje.             Fueron necesarios dos días más, con sus respectivas noches, para apreciar algún cambio. Poco a poco el terreno fue cambiando, primero un cambio mínimo y luego un cambio brusco. Al principio vio que la arena comenzaba a desaparecer, aunque eso no sería del todo cierto. Seguía allí, cubriéndolo todo, pe…

Relato - El lobo solitario 1

Hubo una vez hace mucho tiempo, un lobo que siempre se sentía solo. Era un lobo normal y corriente, uno entre tantos. No había nada que lo diferenciara de los demás. Formaba parte de una gran manada, una familia que lo abrigaba en el frío invierno. Desde que era un cachorro conoció el calor de la manada, aún así el lobo se sentía solo.             Cierto día el lobo decidió viajar, ver el mundo más allá del bosque donde vivía  con su manada, y así lo hizo. No emprendió el viaje sin más, pues tenía un motivo: quería buscar su lugar en el mundo, un lugar donde no se sintiera solo. Le gustaba el bosque, lo sentía tan suyo como sus propias patas, pero no era para él. Sabía que no sería fácil, que el camino sería duro y difícil, pero eso no lo detuvo, pues su convicción era fuerte y profunda como las raíces de los árboles del bosque.             Viajó sin descanso durante dos días y dos noches, quería encontrar su nuevo hogar cuanto antes. Al amanecer del tercer día llegó a su primer destino…

Relato - El hijo de la Libertad 2

La tormenta ya había pasado, los peligros que horas antes se cernían sobre ellos habían desaparecido. Los dioses se habían unido para que nada les pasase. Parecía mentira que apenas unas horas antes hubiesen estado a punto de morir, pero Davy Jones debía esperar un poco más. Ahora el capitán estaba apoyado en los candeleros de su navío. A su alrededor sus hombres no dejaban de moverse, pero él no era capaz de hacer otra cosa que no fuese observar el mar. La gente lo veía como una masa de agua, pero para él y para sus hombres era algo más. Llevaba años surcándolo, siempre acompañado por sus camaradas. Había dejado una vida de esclavitud social por la libertad del mar. El mar no era una mera masa de agua que se movía influido por las mareas, era la frontera que nunca se acaba, el camino que te lleva al destino más increíble que puedas encontrar. Hacía años que había dejado atrás la desesperación, cuando su mundo no iba más allá de las fronteras de su ciudad. Y al salir al mar descubrió qu…